Mostrando entradas con la etiqueta realidades. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta realidades. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de agosto de 2012

Costuras en el alma






Piel, lienzo, tela…
hilvanes leves,
marcas sin consistencias
dejó el que pasó
sin pena ni gloria.
Sin sentir, sin oler, sin ver.
Necio, ciego, sordo.
Piel, lienzo, tela…
Girones,
costurones, zarpazos,
marcas duras
del que pasó arrasando
dejando dolor.
Sin reparar, sin buscar, sin mirar.
Fantoche, cegado, impasible.
Piel, lienzo, tela…
Bordados,
caricias, besos, lujuria
del que pasó sereno;
dejando amor.
Comprendiendo, apreciando,
vislumbrando.
Generoso, vidente, Sonoro.

lunes, 14 de junio de 2010

Amar a-María

Para Mari Carmen y Dimas

Es ligera y sus pies descalzos parecen gaviotas siempre dispuestos a levantar el vuelo. La casa es ella, la vida es ella, y su ir y venir organizando, disponiendo, ordenando su pequeño mundo. Sí, ese pequeño universo forjado por y para ellos. Una fortaleza donde los muros son ladrillos de nubes unidos por cemento de aire, y el agua de toda esa argamasa: el vapor salado de las olas.
Agua salada de mar, ese mismo a cuya orilla paseaban de niños. Los pilones (testigos mudos) donde en la adolescencia se amaron por primera vez. De ese amor incomprendido nació la niña de sus ojos.
Desde el sillón no puede dejar de mirarla. Siente una punzada de dolor al recordar la separación a que fueron sometidos por parte de sus mayores.
Ellos querían casarse, pero para sus padres todo aquel amor era una locura. Tocaba estudiar y seguir con esa vida que ellos habían estropeado.
Le parece verlas a las dos a escondidas como entonces. Sí, quizá la niña en ese momento era una muñeca a la que ella vestía y cuidaba. Y para él un pequeño juguete que le negaban.
El amor todo lo puede y años más tarde se casaron. La felicidad se hizo plena con el hijo que vino a completar el cuadro.
Por eso no entiende que ahora le haga esto la vida.
-No quiero que te quedes sola ¡Eres tan joven todavía!
Ella le acaricia y se ríe. Por dentro está llorando sangre, pero eso él nunca lo notará. Porque ella es la atalaya, el castillo, el reino que inventaron.
Toma la regadera y se aleja cantando hasta el jardín.
- La dama que llama a la puerta no lo va a tener tan fácil para arrancarlo de aquí.

Hoy más que nunca quiero creer en los milagros

viernes, 9 de octubre de 2009

Espera

Sentada al borde del muro de la vida, aferrada a tu mano miro; miro hacia adelante y veo vida. Porque si tú tomas mi mano, no hay miedo, no hay dudas ni silencios. Al borde del muro de nuestra vida estoy sentada.
Sentada en el borde de mi vida en esta calma chicha que anticipa la tormenta que se avecina. Y en la tormenta veo tu barco con la proa enfilada directamente hacia a mí. Y eso es lo que importa, la tormenta pasará, y tú arribarás a mí que estoy sentada al borde del mar de nuestra vida en esta calma chicha.

jueves, 1 de octubre de 2009

Memento mori

Rafael Arozarena Doblado (Santa Cruz de Tenerife, 4 de abril de 1923- ibídem, 29 de septiembre de 2009) fue un escritor español, poeta y prosista. La obra de Arozarena está considerada, tanto por el público como por la crítica, como una de las contribuciones más interesantes a la literatura canaria de la segunda mitad del siglo XX.

Sus inicios están ligados a autores como Víctor Galtier o Víctor Zurita; en los años cincuenta y junto a otros escritores tinerfeños (como Isaac de Vega, Antonio Bermejo y José Antonio Padrón) forma parte del grupo fetasiano, que en medio de la opresiva realidad de los años del franquismo desarrolló una visión sobre la literatura, el ser humano y su difícil relación con el mundo que constituye una pieza fundamental de la cultura canaria contemporánea.

En 1988 obtuvo junto a Isaac de Vega el Premio Canarias de Literatura. En el año 2000 ingresa en la Academia Canaria de La Lengua.La obra de Rafael Arozarena (traducida al alemán, rumamo e italiano) abarca tanto la poesía como la novela. Dentro de este último ámbito, [[Mararía (novela)] es su obra más conocida, de gran relevancia en su tierra, donde es considerada como una obra clásica de la literatura canaria. Fue llevada al cine en 1998 por el director Antonio José Betancor, con la actriz lanzaroteña Goya Toledo en el papel de Mararía y con música del cantautor tinerfeño Pedro Guerra.

Rafael Arozarena realizó además abundantes colaboraciones en la prensa de las islas Canarias.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Redecorando ausencias

Hoy quiero jugar, te propongo inventar una nueva realidad. Haremos cómo si no nos separaran dos Continentes, dos Océanos, dos Vidas. Por un instante vamos a sentirnos mimados por ésta (ya sabes...esta entrometida) y creamos, volvamos a creer.
De la misma manera que redecoré esta isla entera para ti (pintándola de: dunas, paseos, cruces, caminos, olas, mares, nubes, calderas, balcones, ventanas, fuentes, plazas, barcos, sabores, calores, sonidos, vientos, brisas, risas, lágrimas, olores, perfumes, santos, descubridores, perros, palomas, gaviotas, sal, miel…), redecoraré tus sueños.
Hoy seré la niña ventanera escondida tras la cortina que mece el viento en la ventana de aquella calle, de aquella Isla, de aquel Archipiélago en aquel Continente ¿inventado?
Y desde la niña que fui –que soy- te espío buscando el enmarque perfecto de mi memoria, mientras tú, ahí, en esa calle, buscas el magistral encuadre para esta ventana abierta al mar.
Hoy sentada en esta plaza, donde es evidente que no estás, la calle Remedios –aquí a un lado- me consuela de tu ausencia. La Peregrina –justo de frente- se burla y me invita a pasear; entonces me rindo y voy hasta tu recuerdo que se empeña en tomarme de la mano, en llamarme por mi apellido, en enredarse con mi pelo…Y juego.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Te voy queriendo, pero de apoquito.

Hoy he decidido escribir desde la frialdad, como me pidió mi maestro y vienes repitiéndome tú, desde que me lees. Y es curioso, porque en realidad lo que te interesa saber es lo que siento.
Fríamente, me parece que me repito o te repites una y otra vez. Las palabras se nos agotan, se nos escapan, se nos licuan en la boca. S
e nos cansan: la boca de hablar, los dedos de teclear y la cabeza de soñar.
Las cosas pasan porque tienen que pasar, seguramente, sin buscarnos nos encontramos y -te repito- ese fue el día de la suerte.
Centrándome en ti, únicamente en ti. Ya sabes que me disperso, me despisto, me disgrego…Te digo:
No soy de pactos más que nada porque los contratos están para saltarlos, romperlos, violarlos…Si no recuerda el “único” (de qué nos valió).
Pero, acepto el compromiso de que me vea en ti, de que te veas en mí... De que me hagas feliz, de hacerte feliz.
Ahora te digo: no puedo evitar poner cara de boba cada vez que te leo, cada vez que te oigo, cada vez que te sueño.
Cómo te decía, como te iba diciendo: Hoy he decido escribir desde la frialdad.

martes, 25 de agosto de 2009

Todo, tú.

Todo cuanto anhelo es apagar esta sed con tu boca esa que no se equivoca.
Todo cuanto quiero es que me sostengan fuerte tus brazos por no decir abrazos.
Todo cuanto ansío es perderme por el laberinto de tu pecho sin despecho.
Todo cuanto espero es verme en tus ojos risueños de sueños sin enojos.
Todo cuanto deseo acaba en ti,
empieza en ti,
reside en ti.

martes, 18 de agosto de 2009

Temblores

Necesitaba creer. Siempre pasa cuando piensas que vas a tocar fondo y te preguntas: ¿Qué hago con este muro en donde me empeño una y otra vez en chocar?
Pasa que me rompo, me voy de plano y asisto como libre oyente de esta cosa que convenimos llamar vida (más que nada por abreviar).
Y el tiempo, este compañero que sobra o falta, pero siempre transforma, nos cambia la perspectiva.
Y somos capaces entonces de ver: matices, gestos, silencios, miradas, y, ese detalle -justito aquel- que no vimos, hoy se nos aparece nítido, encajando otra pieza en el puzle.
Y con la bendita pieza ya no te sientes tan roto, tan solo, tan loco. Y sin buscar encuentras esa sonrisa llena de vida; esa palabra cuya voz te tranquiliza; esa alma que toca tu alma.
Y tiemblas…
Y quieres…
Y crees…

jueves, 13 de agosto de 2009

Mujer qué dice “hola”



Y ahí estaba yo viendo pasar la calle y te vi – fue el momento en que cambió mi suerte- esperabas algo o a alguien, no sé.
Y aquí estoy inventando en ti siempre en ti, a que te decidas a surcar la calle, a buscarme.
Y allí te aguardaré vestida: de amiga, de amante, de vida…calzados los pies de aire, licuándo-me poco a poco espero no rebosarme.
Y entonces me beberás sorbo a sorbo, vestido de frac, ese que siempre te pones para saltar de este lado.
Y así es como te veo, igual que en aquel instante, en qué nos cambió la suerte, en medio de aquella calle, limitados de absurdas gentes.

lunes, 20 de julio de 2009

Tu noche y la mía

En su vida no hubo la perfecta historia de amor, ni siquiera se puede decir que alguna vez lo conoció. Se alimentó de vidas prestadas, de noches paralelas, de búsquedas de equilibrio, de sueños robados, de borracheras eternas.
Aquella noche bailaron hasta quedar exhaustos, olvidando sus vidas grises, sus bolsillos vacíos, sus viejas heridas.
Decidieron olvidar las mentiras y vadear la traición, y uno y una no son dos, y en aquella noche sin luna, mirando desde la ventana el mar, llenaron de vida y de sal el corazón, pero no hubo promesas de amor.
Y en esa villa al este de Edén pasaron las horas, y una y uno no son dos que eran tres. El mundo ajeno a su noche, giraba, mientras ella le llenó de calma, él la enseñó a volar sin alas.
Cantaron una vieja canción y ella lloró al sentirse otra vez la chica de ayer. Aunque no hubiera un jardín, ni colibrí, ni flores con las que jugar.
No pudo encontrar las palabras para atrapar el instante en que el corazón estalló de felicidad, por eso, y por nada más, se fue junto a la alborada.
Por eso siempre será aquella noche...
Y si la vida da otra oportunidad, el destino hará un nudo con sus brazos. Bailaran en una nueva noche con luna, con mar, con besos de vida y de sal.
Sobraran las promesas…
Ellos saben muy bien: uno y una no son dos, que son:
Tu noche y la mía

viernes, 3 de julio de 2009

Vértigo

Hay días, semanas, que parece que no vamos a superar, donde las complicaciones dan paso a las malas noticias y a estas le suceden toda clase de imprevistos. Y por fin, es viernes, llegas a casa, te despojas de tus zapatos… y justo en ese instante suena el móvil y, es la llamada que esperabas, que anhelabas calladamente, y todo cambia: un baño relajante, música, elegir la ropa, los zapatos, maquillaje apenas, el bolso… la calle, los amigos, la buena compañía. Y la promesa de la vida (esa entrometida) esperándonos siempre al volver la esquina, al acecho, para abordarnos con un chute de felicidad imprevisto. A veces el mundo se nos aparece perfecto. “En ocasiones el mundo está bien hecho”.

jueves, 25 de junio de 2009

Valente

Me miras, vestidos tus ojos de inocencia y me preguntas: ¿Te irías a Italia? Y ya sabes mi respuesta. Y no me apuesto nada, ya sé que no te gustan las apuestas. Pero juego cada día, vivir es una posta. Y el que no arriesga: no gana, no pierde, no nada. La nada es no mirarse en los ojos de la niña que hoy es vida y es mi apuesta. Y no te importa que este vientre no sea tuyo, lo quieres, porque es mío. Lo quieres, porque lo quiero, y es un milagro, y creo, aunque sabes que no creo. Y debería, solo por ti, y por ella, debería. Convendría creer en los milagros que engendran vidas de capados y menopáusicas. Correspondería creer en ese espermatozoide rebelde que luchó, trepó, protestó, llegó y engendró. La niña esculpida en mi cama, de un sueño imposible, de una última noche silenciosa, sin jadeos, con gritos apagados en almohadas embriagadoras de olores cotidianos. Por padre un Peter sin mallas. Por madre una Campanilla sin alas. Por nombre Valente. Princesa Hera, mírate en los azules ojos de tu príncipe amado, y cree. Me miras, vestidos tus ojos de inocencia y me preguntas: ¿Te irías a Italia? Y ya sabes mi respuesta.

martes, 12 de mayo de 2009

La chica de ayer

Un día cualquiera no sabes qué hora es, te acuestas a mi lado sin saber porqué… las calles mojadas te han visto crecer, y tú en tu corazón estas llorando otra vez.
Me asomo a la ventana eres la chica de ayer, jugando con las flores de mi jardín, demasiado tarde para comprender…chica vete a tu casa no podemos jugar.

viernes, 8 de mayo de 2009

Mujer y madre africana

Mientras el sol ardiente
quema mi rostro
que tratas de proteger con tus manos.
Mientras la arena
quema tus pies desnudos
que hunden sus pasos
con la esperanza de dejar huella
de una historia infinita.
Mientras el cántaro rebosante de agua
encorva tu espalda pero no tu corazón,
deseoso de apagar la sed
de los que amas.
Mientras tu vientre
esconde, nutre y protege
el enésimo fruto de tu anhelo,
de un amor más verdadero y humano…
Otros, extraños y lejanos a ti,
a tu mundo y a tus problemas,
que nunca te han visto
ni saben quién eres…
Otros hacen programas
para dirigir tu futuro
y deciden según sus esquemas
cómo y cuándo tendrás que ser Madre…
Otros, usurpando tu derecho de palabra,
pensamiento y opinión,
codifican según sus intereses tu silencio,
pisotean tu dignidad de mujer
e ignoran tu privilegio
de Madre de la humanidad.
Entonces,
mientras el sol ardiente
quema impetuoso tu rostro,
una fuerza nueva te nace dentro
y te empuja a apresurar el paso
para dar vida a tu sueño milenario
de justicia y liberación.

“Elisa Kidané” (misionera comboniana).

domingo, 3 de mayo de 2009

Maternidad dorada


Feliz día a todas...

martes, 7 de abril de 2009

Reencuentro


No le hacía falta escuchar toda la tarde la misma cantinela, no era necesario, pero lo reafirmó en lo que ya sabía. Fracasado era el término que mejor lo definía. Sí, ella, como siempre, abrigaba la razón.
Tenía que salir del círculo que él mismo había creado; si ni él mismo se reconocía, mucho menos lo harían los demás.
Jamás, ni ante los problemas, ni en las situaciones más críticas, había dejado de ser él. Ahora la tristeza, el mal humor y, el no encontrar algún sentido a nada, ni a nadie, le hacía venirse abajo una y otra vez.
Hacía esfuerzos para reír; ser chispeante, ingenioso, optimista, pero solo conseguía enojarse aún más consigo mismo.
El dolor, era la respuesta, su única respuesta. El cansancio, su rutina. Compadecerse, su vicio favorito.
Las conquistas rápidas le diluían apenas el dolor, pero le consolaban del abandono -otra forma de engañarse-, cada vez más aislado y más culpable…entendió finalmente, que tendría que ganar la batalla él sólo.
Quizá, a su vuelta con las manos llenas y la mirada limpia, ella lo volvería a amar como aquella noche, la de aquel día.

Hasta siempre

...quién no escribió un poema huyendo de la soledad, quién a los quince años no dejó su cuerpo abrazar...
Tú fuiste mi estrella de luz.


jueves, 26 de marzo de 2009

Tributo a José Antonio Padilla

No hay otra forma de vivir
Como el que cuenta rayos en una noche de tormenta
y sabe que todo está escrito.
Como el que se asoma al último puente del mundo
en el último día de su vida
y sabe que no hay más luz que la de unos ojos.
Vivir así.
Como quien mira sin preocupaciones
y sabe
que a un día monótono
le sucede otro inolvidable.

Insomnio

Hoy todo se agolpa.
Pero, lo que más, mis emociones. Y, entre ellas, mis quebrantos.
Allá van…
Qué hago aquí,

en esta intimidad de brújula,
al este
de un barrio sin futuro.
Qué hago aquí,

imaginándote
sílaba a sílaba,
deletreándote
hueco a hueco.
Debajo de mi insomnio

parece que hace guardia un coche fúnebre.
¡Vaya día! Quizás tendría, pero no debo. Siento ser opaco.


Del libro, Noches Áticas, de este joven (1975-2009) poeta malagueño

En el último número de Nadadora nos dejó estos aforismos:

En agosto, los mitos no son válidos.
*
Ya sabes: cuando las raíces tienen dolor, las flores tienen artritis.
*
Todo lo que tiembla es algo que ya ha temblado.
*
Los límites de la posmodernidad van más allá de las alambradas.
*
Recorro tu claridad y voy devolviéndole memoria a mis eclipses.
*
Síntesis o secuencia, espejismo fiel: impura sombra.
*
También las palabras son un instrumento financiero.
*
Las cuevas están llenas de aire fosilizado.
*
Bergamín: escritor en bruto.
*
El estilo no es una suma de cortinas.
*
En la teatralidad de las formas no hay fondo.
*
La imprecisión de lo leve es una precisión más suave.
*
Se quitó el sujetador: abrió la puerta de su confitería.
*
"Lo más importante de la poesía: no buscarla, no esperarla. La poesía se presenta en cualquier rincón de la vida, insospechadamente, con sus ojos de metal líquido, su rostro de futuro imperfecto y su cintura de niebla congelada".

martes, 24 de marzo de 2009

Eso es todo

Uno escribe; eso es todo. Hace nada, apenas un instante, me reencontré con este placer de escribir…no me atrevo a decir literatura. No sé el momento en que alguien leerá esto. Si logro, que, tan solo tú, te conmuevas. Te identifiques, con lo escrito; habrá valido la pena. Quién sabe cuándo se abre esa puerta en la que tú y yo, somos uno, pertenezcamos o no a la misma época…esa es la magia…esa es la literatura. Por eso no entiendo que alguien, que me ha enseñado tanto, quizás, sin -ella- siquiera saberlo; destile tanta envidia, tanta mediocridad. Me pregunto: por qué no escribe, por qué pierde tanto tiempo en majaderías. No puedo evitar estarle agradecida, mis padres me enseñaron a ser bien nacida. Lástima -pienso que- si yo tuviera su talento…
Yo, seguiré sus consejos: estudiar, leer, escribir, escribir, y escribir. No pretendo nada, no envidio a nadie, si acaso, admiro hasta al más pésimo. Porque escribir es un arte y, como tal de alguna manera te eleva de una vida trivial, superficial, necia …no sé, mi cabeza es una cajita de pensar, esto es una salida, y como otros muchos escribo con mis tripas: uno escribe; eso es todo.

martes, 3 de marzo de 2009

Recuerdo su olor...tan ella

Lo que me atrajo de ella la primera vez que la vi, fueron sus ojos, tan tristes. Luego su olor a mujer y a perfume caro, tan personal, tan ella. Más tarde fui venciendo mi natural desapego, gracias a su ternura, me dejé de a poquito: tocar, acariciar, mimar, me fui entregando. Así me fue enredando, siendo como un perrito faldero, detrás de ella apenas aparecía por la casa. Ésta de pronto parecía más viva, amable, cotidiana.
Recuerdo un día, mientras se duchaba, la cara de sorpresa al verme allí, apoyado en el lavabo, contemplándola con mi cara de bobo.
Luego, aquel sentimiento, que poco a poco iba naciendo en mí: los celos, sí, porque me ignoraba cuando se entregaba a él. La oía reír, gemir, gozar. Yo sé que me quería, también, pero era a él a quien amaba.
Por eso una noche, mientras dormía, no pude aguantar más y le lamí la cara. Se despertó asustada y me gritó: ¡Maldito gato!
Mi amo, que estaba tendido, a su lado, riendo, divertido, dijo: umm… No decías que era encantador, te lo regalo.