martes, 18 de agosto de 2009

Princesa sin corona


Cansada de besar príncipes que se convertían en sapos, se escapó con el jardinero de Palacio. Con la absoluta certeza de que éste jamás se transmutaría en semejante batracio.

2 comentarios:

Anónimo Furtivo dijo...

¿Y las princesas en qué se convierten?
¿En ranas?
¿Y las ranas?
¿En drag-queen?
En tu línea ;) un abrazo.

Telegram dijo...

:)