un blog amable, acogedor
Y la bailarina murió aplastada bajo una nube de algodón en el sueño de aquel loco.
Cuando prendió fuego a sus recuerdos, fue ella la que se convirtió en cenizas.
Helena, soñó que era una sirena y al despertar, en aquella laguna, no sabía si era una mujer que había soñado ser una sirena; o una sirena que ahora soñaba con ser Helena.