domingo, 12 de octubre de 2008

Intuición pura


Pues…si de algo, estoy segura, es que existen seres “especiales”, vale de acuerdo, que todos somos únicos (algunos buenos, otros malos, otros peores).


Mi admirado Bertolt Brecht dijo: “Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles”.

También dijo: “Si los elefantes luchan, la que sufre es la hierba”.


Pero…si, hay seres ¡tan especiales! que pasan desapercibidos. Cuando he creído encontrar a uno, intento que se quede de alguna manera en mi vida.


Por suerte… he conocido unos pocos. Quizás la “Pachamama” (Tierra madre) me dotó de una sensibilidad especial para detectarlos. Son como Ángeles en medio de este caos, de este no parar de competir, de consumir, de correr sin saber hacía donde. El gran desasosiego de aparentar. Adornados en nuestro escaparate, tras el cristal, dentro de nuestra bonita jaula.


Pero…si…si miras bien, si sabes mirar, tú también los puedes encontrar, solo dan ¡felicidad!


(Alvaro,Toñi,Angela,José,Rosi,Gustavo,Paqui,Mundi,Susa,Isabel,Nieves,Mustafá…)



6 comentarios:

Dulce dijo...

Qué maravillosa reflexión, yo también pienso que hay gente asi, aunque me da miedo no tener la capacidad de identificarlos, y aún más miedo cuando han pasado por mi vida y se han ido, no de mi vida, sino de toda esta vida aparentemente real, pero ahi están y tengo siempre a dos de ellos en mi corazón, y tu texto me ha hecho llorar y recordarles ahora, qué amados y especiales son nuestros ángeles.

Mararía dijo...

Pues es eso, simplemente eso, están por aquí, solo hay que saber mirar. Para mí por desgracia muchos, demasiados ya, por ahí...no se donde, conmigo siempre, en mi corazón. Tú eres uno Dulce

Dos besos y gracias

Dulce dijo...

Muchas gracias, qué bonito oir eso!!!

Luna dijo...

En este día de domingo que se escapa, me gustaría poner un pequeño texto de mi admirado Pessoa:
"Luce un día de lluvia clara que me ahoga los ojos en luz empañada. Abro hasta las contraventanas de cristal. Y el aire fresco me humedece la piel caliente. LLueve, sí, pero, aunque sea lo mismo, ¡es al final tan menos! Quiero refrescarme, e inclino el cuello ante la vida, como ante un yugo inmenso" (-El libro del desasosiego-.

Mararía, la vida nos trae a muchos ángeles en vagones que nos acompañan en nuestro tren. Algunos viajan con nosotros todo el recorrido, mientrás que otros se quedan en estaciones anteriores. Sin embargo, todos forman parte de lo que somos y tenemos que agradecerles...¿acaso no fueron ángeles para nosotros en algún momento?

Mararía dijo...

Me encanta Pessoa. Luna, el libro del desasosiego, es uno de mis libros de mesilla.
Me identifico mucho con él, porque yo también soy de soñar. Gracias a esta cualidad, mis seres especiales que ya no están, están, siempre estarán en mi corazón, en mis cuentos, en mis poesías, y quizás formen parte algún día de un libro. Eso espero, yo siempre espero…

Dos besos y gracias

Luna dijo...

Descubría a Pessoa y su libro del desasosiego hace años, cuando tenía 19, en Madrid. Estudiaba y leía avidamente todo lo que caía en mis manos...
Marcó una época, y sigue conmigo desde entonces. Siempre en mi mesilla, velando mis sueños...junto a sus heterónimos.