domingo, 17 de agosto de 2008

Paseo de los enamorados


La vi pasar tan pensativa. Yo, como siempre, de lejos la seguía.

Caminaba ligera carretera abajo hasta las choperas.

La vi llorar, por el paseo de los enamorados, bajo los falsos castaños, a la vera del río Najerilla.

Su paso rápido y altivo… su corazón triste y abatido.

Yo la admiraba en silencio. ¡Había tanta vida en ella! Ahora no entendía, que cosa le atormentaba que cosa la entristecía.

¡Lloraba con tanta pena!

De lejos yo la observaba, miraba una fotografía, sentada a la vera del río, el río del agua fría, las lágrimas sin embargo, calientes me parecían, las lágrimas que a la niña, por el rostro le corrían.

Los chopos apenados, el paseo tan solitario, tan sin enamorados; por techo los falsos castaños, el río del otro lado, la niña... sola.

Aligeró el paso ya casi anochecía, si llegaba tarde seguro reprenderían.

Algo calló de sus manos, era la fotografía y, yo corriendo tras ella del suelo la recogía.

¡Dios mío era yo! Por quién la niña lloraba.

Grité: ¡MARARÍA!

Pero ella no me escuchaba, no podía.

Lo recordé de pronto. Cuando nos conocimos, yo penaba por otra, solo la muerte quería; de aquella, ya ni me acuerdo, solo pienso en Mararía.

La pena es que ya estoy muerto, jamás sabrás cuánto te quería.

¡Cuanto te sigo queriendo!

Por eso nunca me ves, por eso siempre te sigo. Esa será mi condena, seguirte por las veredas, seguirte por los caminos.

4 comentarios:

Lisandro dijo...

Yo no entiendo de poesía, y quizá, ni quiero entender, pero este texto me ha encantado. Qué difícil me resulta contar las cosas como tú lo haces.
Muchas gracias...Es muy bonito.

Mararía dijo...

Gracias Li…, estar en ese paseo de la foto ayudó mucho no te creas...el final era otro, pero en homenaje a un amigo lo cambié.
Dos besos

Lisandro dijo...

Me apunté a releerlo

¡Cuánto te sigo queriendo!

Qué frase tan simple...qué frase tan linda...

Mararía dijo...

Gracias Li..., el gerundio es lindo siempre, es el tiempo mejor, lo simple a veces llega casi tanto o mas que lo complicado. Creo en lo simple y creo en la sinceridad. Hay ciegos que se niegan a ver, sordos que se niegan a oír y otros empeñados en vivir sin vivir…no se si me explico.

Dos besos