sábado, 4 de agosto de 2012

Insomnia

  













En la noche insomne
los recuerdos caen
como guijarros en un rio.
La mano acaricia
la frente
en un vano intento
de borrar nostalgias
apenas brotan.
El corazón palpita
más fuerte
el flujo,  el reflujo
de la sangre que golpea.
Ahora en los oídos,
luego en  la garganta,
más tarde en el pecho;
todo en este cuerpo
tornase en ruido.
Ante los cerrados ojos
empecinados en buscar
el sueño,
las imágenes pasan
como en un making of
de la vida.
El cuarto que da vueltas
el vértigo que llega
afuera ya clarea
ya sin remedio,
otra noche en vela.